sábado, 17 de agosto de 2013

Cupcakes de chocolate Kinder blanco y wrapper casero

¿Cómo hago para parar? Es que así no se puede.

Me voy al supermercado a comprar lo típico, embutido, carnes, verduras.. y cuando voy a pagar tengo que hacer cola en la caja mientras la señora que está delante va pasando, lentamente, su compra mientras charla con la cajera, sin prisas. Mientras, yo me afano en ir colocando las cosas en la cinta para ir adelantando. Siempre con prisas.

Esto se alarga, así que mientras espero no tengo más remedio que quedarme mirando las estanterías que tengo delante mío. Están todas repletas de chocolatinas, con leche, con avellanas, con caramelo, con nueces y un largo etcétera. 
Según un artículo que leí hace poco, el chocolate es uno de los alimentos que más utilizamos las mujeres para calmar los nervios (¿sólo las mujeres? Digo yo que también a los hombre les vale ¿no?).
También decía que podía llegar a crear adicción porque el cacao tiene sustancias de efecto calmante, recomendándonos el chocolate negro por ser el menos calórico.  
En realidad es que el yo prefiero normalmente, pero no sé por qué en ese momento el único que se me apeteció fue un Kínder blanco. El caso es que estaban de oferta y sólo se vendían en pack de 3.
¿Y que hago yo con tanto Kínder? Aquí está la respuesta. Unas estupendas cupcakes.




Estos son los ingredientes que se necesitan para las cupcakes: 
  • 100 ml. de aceite
  • 150 grs. de azúcar
  • 3 huevos medianos
  • 2 cucharaditas de cacao sin azúcar (Valor en este caso)
  • 190 grs. de harina simple de trigo
  • 1 y 1/2 cucharadita de levadura
  • 1 cucharadita de aroma de vainilla
  • 120 ml. de leche.
  • Chocolates Kínder
Y estos para la crema:
  • 1 paquete de 250 grs. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente. (yo la saqué de la nevera sólo el tiempo de horneado porque hace muchísimo calor)
  • 250 grs. de azúcar glas.
  • 200 grs. de chocolate blanco
  • 100 grs. de chocolate negro.
Lo primero es poner a calentar el horno a 180º y preparar el molde con las cápsulas.
Mezclamos el azúcar y el aceite y le vamos añadiendo los huevos, uno a uno, batiendo bien hasta que se hayan integrado todos los ingredientes y le echamos el aroma de vainilla.
Tamizamos la harina, la levadura y el cacao y se lo incorporamos intercalándolo con la leche.
Ahora podemos hacer dos cosas. O bien trocear el Kínder y añadirlo a la masa o, como hice yo en esta ocasión, separar las porciones y poner un trocito en cada cápsula y luego cubrir con la preparación hasta las 3/4 partes de su capacidad.
Horneamos unos 25 minutos a 170º y dejamos enfriar mientras preparamos la crema.
Lo primero es derretir el chocolate (separado, claro). Lo suelo hacer en el microondas a 650 w. un poco menos de un minuto y voy batiendo hasta que está completamente disuelto. Luego lo dejamos enfriar un poco, sino se nos estropearía la crema.
Batimos un poco la mantequilla y le vamos añadiendo cucharadas de azúcar glas tamizada, batiendo cada vez hasta que veamos que la mezcla se aclara. Separamos en dos y le añadimos a una parte el chocolate blanco y a la otra el negro y dejamos un ratito en la nevera (en invierno es probable que esto no haga falta).
Ponemos la crema en la manga pastelera y adornamos como nos guste. Para que te salgan en dos colores como estas puedes poner los dos chocolates en la misma manga o ponerlos separados y luego meter las dos mangas en otra.









Para mejorar la presentación los vestí de blanco con estos wrapper caseros. Para hacerlos utilicé esas blondas de papel que se ponen en las bandejas. Las recorté y les puse un trocito de cinta adhesiva por el interior para unir los extremos. Quedaron de los más coquetos ¿a que sí?