miércoles, 28 de octubre de 2015

Muffins de calabaza



¡Menudo otoño estamos teniendo en Canarias!

Ha llovido como hace tiempo no lo hacía y, teniendo en cuenta que no estábamos preparados para ello, las consecuencias han sido en algunos sitios desastrosas. Mucho ánimo para todos aquellos que se han visto afectados por este tiempo.
 
Estamos en octubre ya, y aunque yo esté de vacaciones, no he parado ni un momento. Como cada año, es el momento que aprovecho para hacer un poco de bricolaje y cambiarle la cara a alguna parte de la casa.
 
Esta vez le tocó a la que era la habitación de mi hijo, que, no es por fardar, pero me quedó de lujo. Mi trabajito me costó y algún que otro dolor de espalda también jejejeje. Pero valió la pena, como dice en la canción.
 
Que sí, que también le doy a la brocha, el martillo y la cola de empapelar cuando hace falta. Aunque eso sí, esta semana no quiero ¡ni verlos!
 
Y entre brochazo y brochazo, ¿habrá que comer no? Pues para animar la cosa y recuperar fuerzas qué mejor que unos deliciosos muffins de calabaza, y si los cubres con un glaseado de naranja, vamos ya ni te cuento.
 
 
Los ingredientes que llevan son:
 
180 grs. de azúcar
140 ml. de aceite de girasol o de oliva suave
3 huevos grandes
1/2 cucharadita de cardamomo en polvo
300 grs. de harina simple de trigo
1 sobre de levadura en polvo
300 grs. de puré de calabaza (puedes ver aquí como lo preparo yo)
 
Y para el glaseado de naranja:
1 taza de azúcar glas
2 ó 3 cucharadas de zumo natural de naranja (las que necesites para tener la consistencia adecuada)
1 cucharadita de ralladura de cáscara de naranja.
 
Preparamos el molde de muffins con las cápsulas o los moldes que queramos utilizar y ponemos a calentar nuestro horno a 180º.
 
En un bol pondremos el azúcar y los huevos y los batiremos hasta que estén espumosos.
 
Añadimos el aceite y el cardamomo y los mezclamos bien.
 
Incorporamos la harina tamizada junto a la levadura y batimos un poco más.
 
Por último ponemos el puré de calabaza mezclándolo todo bien. Yo este paso suelo hacerlo con una cuchara de madera más que con la batidora.
 
Repartimos la mezcla en las cápsulas (recuerda, no las llenes hasta el borde, deja espacio para que suban) y llevamos al horno a 180º.
 
Estarán listas pasadas unos 20 a 25 minutos aproximadamente.
 
Sacamos del horno y tras cinco minutos las pasamos a una rejilla para que se enfríen.
 
 
Preparar el glaseado es un juego de niños. Sólo tienes que mezclar el azúcar con el zumo en una taza y revolver hasta que tengas la consistencia adecuada para poder glasear. Puedes ponerle un poco más de zumo si ves que lo necesitas. Añades la ralladura y listo.
 
 
 
¡A disfrutar del otoño!
 
 
 
 

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