miércoles, 23 de noviembre de 2016

Brownie de chocolate negro



¿A que no sabías que el brownie se elaboró por primera ver debido a un error?

Parece ser que fue en Estados Unidos, en 1897, cuando un cocinero que preparaba un bizcocho de chocolate olvidó ponerle la levadura. El resultado, un bizcocho crujiente por fuera y jugoso por dentro que nos vuelve locos.

Este mismo cocinero le dió su nombre, que traducido significa "marroncito", debido a su color, evidentemente.

Se puede comer solo o acompañado de chocolate caliente o, como yo lo prefiero, con helado de vainilla.

Este receta que te traigo hoy es la mejor que he probado en mucho tiempo y te garantizo el éxito cuando la prepares.


Los ingredientes que necesitaremos serán:

250 grs. de chocolate negro para fundir 
150 grs. de mantequilla sin sal
125 grs. de azúcar blanca
125 grs. de azúcar moreno
3 huevos L
1 cucharadita de esencia de vainilla
125 grs. de harina simple de trigo
1 pizca de sal

Ponemos a calentar nuestro horno a 170º y preparamos el molde que vayamos a utilizar engrasándolo si hiciera falta (yo suelo usarlo de silicona).

En un bol pondremos la mantequilla cortada en cuadraditos y el chocolate troceado. Los fundimos poniéndolo 1 ó 2 minutos en el microondas o a baño María, como prefieras.


Dejamos enfriar antes de continuar con la preparación.


Añadimos los dos tipos de azúcar y batimos bien.

Luego incorporamos los huevos uno a uno, sin dejar de batir hasta que se hayan integrado bien.

Añadimos la esencia de vainilla.

Tamizamos juntas la harina y la sal y lo añadimos a la mezcla removiendo hasta tener una masa homogénea.


Lo vertemos en el molde que habíamos preparado y lo horneamos unos 30 minutos aproximadamente (recuerda que cada horno es diferente y puede variar el tiempo de cocción).

Cuando esté listo (lo puedes comprobar pinchándolo en el centro con un palillo y viendo que sale limpio) retiramos y dejamos enfriar antes de desmoldar.


Si eres capaz de comerte sólo una porción te felicito, tienes más fuerza de voluntad que yo. No pude resistir la tentación de repetir.


Inténtalo y ya me cuentas.










miércoles, 19 de octubre de 2016

Bizcocho de calabaza y especias



Si algo me gusta del otoño es el olor de recetas como esta.

Es el mejor momento para usar la calabaza en nuestros dulces. Ya lo saben los que me leen, que me encanta usar esta verdura en los bizcochos porque le aporta una esponjosidad y textura increíbles.

Con ella he preparado bizcochos, bundt cakes, muffins, tortitas, buñuelos, galletas y hasta un roscón de reyes.  Algunas recetas están aún pendientes de publicar, pero esta no podía dejarla para más adelante.



¡Y como no! Prepararla es de lo  más sencillo. Siempre lo digo, pero en esta ocasión es especialmente fácil.

¡Vamos allá!

Estos son los ingredientes:

125 ml. de aceite de girasol o de oliva suave
150 grs. de azúcar moreno
2 huevos L
225 grs. de harina simple de trigo tamizada
1 sobre de levadura en polvo
1/2 cucharadita de cardamomo molido
1/4 cucharadita de clavo molido
1 cucharadita de canela molida
3/4 tazas de puré de calabaza (pincha aquí y te digo como lo hago yo)

Para el glaseado:
1/2 taza de azúcar glas
2 cucharadas de agua
1/2 cucharadita de canela molida

Preparamos el molde que vayamos a utilizar para nuestro bizcocho y ponemos a calentar el horno a 180º.

En un bol ponemos todos los ingredientes y batimos bien. Yo lo hago con la batidora eléctrica, primero a baja velocidad y luego durante unos 2 minutos a velocidad media.

Vertemos en el molde que habíamos preparado y horneamos aproximadamente unos 40 ó 45 minutos.


Cuando esté listo sacamos y dejamos entibiar antes de desmoldar y pasar a una rejilla para que acabe de enfriarse.


Luego preparamos el glaseado poniendo el azúcar y la canela en una taza y añadiendo el agua. Primero una cucharada y luego la otra de a poco, hasta tener la textura necesaria para bañar el bizcocho.


Una vez cubierto estará listo para disfrutarlo.



¡Irresistible!










martes, 4 de octubre de 2016

Berenjenas fritas con miel



Porque no todo van a ser dulces en este blog hoy les traigo una receta salada.

Bueno lo de salada es un decir, porque en realidad viendo el título ya pueden imaginarse que salada, salada no es.

Esta es de las cosas que completa el título del blog, me refiero a las "otras lujurias" jejejejejeje.

Tengo que decir que la berenjena es de las verduras que menos me gusta, y eso que a mi me encantan, aunque con este receta me he reconciliado con ella y ahora la hago de vez en cuando.

La primera vez que la probé así fue en la ciudad de Arucas, de cena con unas amigas. Uno de los platos estrellas de aquel restaurante. y allí mismo les dije, "esto tengo que aprender a hacerlo".

Es muy sencillo de hacer y el resultado no puede ser mejor.

Para prepararlas vamos a necesitar:

Una berenjena (por supuesto)
Sal
Harina simple de trigo
Aceite de oliva para freir
Miel 

Lo primero es cortar la berenjena en rodajas algo gruesas y ponerlas en un bol o plato hondo cubiertas de agua con sal.

Las dejaremos así aproximadamente una hora. Luego escurrimos bien el agua y las secamos.

Cortaremos tiras a lo largo para que se asemejen a unas papas fritas grandes.

Las pasaremos por harina y freiremos en aceite de oliva hasta que estén doraditas.


Colocamos sobre papel absorbente para retirar el aceite sobrante.


Servimos aún calientes y añadimos la miel al gusto de cada uno.



Más fácil imposible.

¿A que te gusta esta forma de comer verduras?








domingo, 2 de octubre de 2016

Galletas de crema (mantequilla) de cacahuetes



Aunque últimamente no tengo demasiado tiempo para publicar nuevas recetas voy a intentar retomar el ritmo y dejar al menos una cada semana.

Hoy les traigo nuevamente una de galletas, esta vez hechas con mantequilla o crema de cacahuete.

Es de esos sabores que, o no te gustan o te encantan, y que puede usarse tanto en recetas dulces como saladas.

También puedes consumirla tal y como lo hemos visto en miles de películas americanas, es decir, untada en el pan. Particularmente esta es la única manera en la que no me gusta.


¿A que se ven deliciosas?

Los ingredientes para elaborarlas son:

100 grs. de mantequilla sin sal (no hace falta que esté a temperatura ambiente)
200 grs. de mantequilla o crema de cacahuete
100 grs. de azúcar moreno
100 grs. de azúcar blanco
1 huevo 
180 grs. de harina simple de trigo
1 cucharadita de esencia de vainilla
1/2 cucharadita de levadura 
1 pizca de sal

Derretimos la mantequilla sin dejar que llegue a hervir (yo lo hago usando el microondas y temperatura media durante un minuto aproximadamente).

La pasamos a un bol y le añadimos la mantequilla de cacahuete mezclándolas bien.

A continuación añadimos los dos tipos de azúcar y batimos hasta que estén bien integrados. Si usamos la batidora de varillas nos ahorraremos mucho tiempo.

A continuación añadimos el huevo y batimos un poco más.

Incorporamos también la esencia.

Tamizamos juntas la harina, la levadura y la sal y las añadimos a la mezcla anterior, batiendo a velocidad media hasta que tengamos una masa homogénea.

Pasamos a una superficie plana y amasamos unos minutos. Formamos una bola y dejamos reposar entre 20 a 30 minutos.

Preparamos la bandeja donde vayamos a hornearlas cubriéndola con papel de horno o con una base de silicona especial para ello.

Tomamos pequeñas porciones y formamos unas bolitas que iremos colocando sobre la bandeja, dejando un espacio entre ellas.

Con ayuda de la base de un vaso, un sello especial para galletas o, como en mi caso, con un mazo para majar la carne, aplastamos las bolitas hasta dejarlas de un espesor de unos 5 ó 6 mm.

Esto es a lo que me refiero:

Las pasamos a la nevera y dejamos que enfríen aproximadamente una hora. Esto se hace para que al hornearlas no pierdan la forma.

Precalentamos nuestro horno a 180º e introducimos nuestras galletas durante unos 10 ó 12 minutos. Ya sabes que cada horno tiene su personalidad y puede variar un poco este tiempo.

Retiramos y dejamos en la bandeja unos 5 ó 10 minutos más antes de pasarlas a una rejilla para que acaben de enfriarse.


Ahora sólo queda disfrutarlas.


¡Pero que buenas estaban!












martes, 5 de julio de 2016

Galletas de coco y arándanos

 




¡Y llegó el verano! ¿Llegó el verano? Pues no se ha notado mucho que digamos. Aparte de la fecha del calendario y un poquito de calor, el sol brilla por su ausencia, al menos por donde yo vivo.
 
Eso sí, llegaron las vacaciones escolares y... las mías ¡yupiiiiii!
 
Me hacían falta. Ha sido un año bastante duro en muchos aspectos y liberadores en otros muchos.
 
Si hago un repaso de todo lo que ha sucedido en los últimos seis meses, ufff, ¡tela marinera!
 
Eso sí, he podido conocer en este tiempo gente estupenda, y algunos que no lo son tanto, pero que siempre tienen algo que enseñarte.
 
No me he sentado mucho en el ordenador porque he estado moviendo más los pies que las manos, con eso de estar aprendiendo a bailar. Para quien le guste, lo recomiendo una y otra vez. Da igual la edad que se tenga. En mi grupo hay gente desde los 25 hasta los que están rondando los 60, no se sí por arriba o por abajo (jejejejeje).
 
Los jóvenes te aportan frescura, espontaneidad, ganas de aventura. Y los que no somos tan jóvenes compartimos nuestra experiencia. Todos tenemos en común nuestras enormes ganas de pasarlo bien. ¡Y lo hacemos!
 
 
Aquí estamos algunas chicas del grupo el sábado pasado. Fue genial.
 
Unas cuantas horitas de baile harán falta si nos ponen delante una bandeja de las riquísimas galletas que te traigo hoy.
 
 
Para prepararlas necesitaremos:
 
225 grs. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
140 grs. de azúcar blanco
1 yema de huevo
1 cucharadita de esencia de vainilla (yo uso vainilla en pasta de Home Chef)
280 grs. de harina simple de trigo
40 grs. de coco rallado
60 grs. de arándanos rojos secos
1 pizca de sal.
 
Prepararemos una bandeja de horno cubriéndola con papel vegetal y ponemos a precalentar el horno a 180º.
 
En un bol mezclamos la mantequilla y el azúcar hasta que tengamos una mezcla homogénea.
 
Batimos un poco la yema de huevo y la incorporamos junto con la vainilla.
 
Tamizamos la harina con la sal y lo añadimos a la masa.
 

Por último incorporamos el coco y los arándanos. y revolvemos con cuidado de que no queden grumos.
 
Ayudándonos de una cuchara iremos poniendo porciones de masa en la bandeja que teníamos preparada  dejando suficiente espacio entre ellas para que no se peguen al expandirse.
 
Hornearemos durante unos 15 minutos aproximadamente (puede variar uno o dos minutos de un horno a otro).
 
Cuando veamos que empiezan a dorarse por los bordes retiramos y dejamos 10 minutos más en la bandeja antes de pasarlas a una rejilla. Esto es porque recién salidas están aún blanditas y al enfriarse cogen la textura adecuada. No hay que tener prisas.
 
Y ¡listas! ¿A que no puede ser más sencillo?
 
 
 
 
Acompañadas de una taza de té están deliciosas, te lo garantizo.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

miércoles, 11 de mayo de 2016

Galletas de mermelada de melocotón



Hoy he leído en el facebook una noticia que me ha entristecido un poco. Pilar de Tothom a la Cuina ha decidido dar por terminado el reto Reposteras por Europa, en el que he participado en alguna ocasión.
 
Sé que si ha tomado esta decisión debe tener buenas razones para ello y todos los que tenemos un blog podemos entenderlo. Cuesta más tiempo del que parece mantenerlo activo y las múltiples obligaciones que cada uno de nosotros tiene a veces hace que la tarea sea bastante difícil porque, publicar una receta con unas cuantas fotos no parece que sea para tanto pero les cuento lo que yo hago.
 
Elegir la receta adecuada no me supone un gran problema, la verdad, porque siempre estoy investigando y probando cositas (lo que mi familia y compañeros agradecen jejejejeje).
 
A partir de ahí empieza realmente el trabajo.
 
Mientras vas elaborando tienes que ir acordándote de ir sacando las fotos (yo a veces me meto en faena y me despisto con esto y luego me arrepiento de no tener la de algún paso en concreto). Aquí sería de gran ayuda tener un ayudante, sobre todo cuando estas amasando a mano, como cuando hacemos bollitos o galletas. Si no toca ir quitando guantes, foto, poniendo guantes, foto, quitando guantes... y así hasta que acabas.
 
Luego hay que decidir qué fotos son las que quieres poner en el blog y te entretienes en editarlas para que salga el logo o nombre de tu blog, el nombre de la receta, poner un marco de adorno, recortar si hace falta...
 
Hecho esto te sientas en el ordenador y empiezas a escribir el post. El tiempo que tardas ya depende más del momento de inspiración de ese día. A veces sale todo de un tirón y otras cuesta un poco más.
 
En mi caso, una vez acabada la entrada creo un álbum de fotos de la receta en la página del facebook y le añado el enlace del post.
 
Por último comparto la entrada en diversos grupos, tanto del facebook como de google. En mi caso no son muchos, pero hay blogueros que comparten en muchos sitios distintos.
 
Bueno, esto es más o menos lo que yo hago, pero personas como Pilar van mucho más allá y eso lo puedes ver visitando su blog (pincha arriba en el nombre).¡Menudo trabajo y evolución ha tenido en estos dos años de reto!
 
Lo mejor, que todas las recetas de estos viajes tan dulces por Europa están ahí para disfrute de todos los aficionados a la repostería. ¡¡¡GRACIAS PILI!!!
 
Para endulzar el momento, y a petición de Conchi, una compañera de trabajo, te dejo estas galletas rellenas que están impresionantemente buenas.
 
 
Para prepararlas necesitaremos:
 
200 grs. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
180 grs. de azúcar glas
1 huevo grande
1 cucharadita de vainilla en pasta (o esencia de vainilla)
450 grs, de harina simple de trigo
1 cucharada de leche
 
Además:
Mermelada de melocotón
2 cucharaditas de Gelatina neutra o Agar-agar
Azúcar glas.
 
En un bol batimos la mantequilla con el azúcar hasta que estén bien integradas. No batir demasiado, sólo lo justo.
 
Añadimos el huevo batido y la vainilla y batimos un poco más.
 
Tamizamos la harina y la vamos incorporando de varias veces hasta que veamos que empieza a formarse la masa.
 
Añadimos la leche y mezclamos un poco más para que se incorpore bien a la masa. Si usas una batidora de varillas debes cambiar las varillas por las de amasar, si no, amasa con las manos hasta que veas que tenemos una masa compacta pero que no se pega al bol.
 
 
Envolvemos en film transparente y dejamos en la nevera aproximadamente una hora, para que solidifique un poco.
 
Pasado este tiempo dividimos la masa en cuatro y extendemos cada trozo, con ayuda de un rodillo, a un espesor de unos 4 ó 5 mm. Yo lo hago poniendo la masa entre dos hojas de papel de horno.
 
Ponemos las láminas extendidas nuevamente en la nevera hasta que vuelva a endurecer. Aproximadamente 1 hora más. Esto hará que los cortes sean más limpios y quede la galleta mejor formada.
 
Cortamos nuestras galletas con nuestra forma favorita y las contamos. A la mitad le quitaremos el centro con un cortador más pequeño. Yo usé uno redondo y otro en forma de corazón.
 
Los sobrantes de masa los volvemos a amasar y extender y volvemos a ponerlos en la nevera entes de cortarlos, aunque el tiempo se reduce un poco.
 
Precalentamos el horno a 180º (mientras hago esto mis galletas, ya cortadas, están en la nevera pera evitar que se ablanden) y cubrimos la bandeja con papel vegetal distribuyendo las galletas un poco separadas entre sí. Yo horneo separadas las están enteras de las que he cortado en el centro. Las enteras tardan unos 10-12 minutos y las otras un poco menos. En cualquier caso cuando veas que empiezan a dorarse en el borde estarán listas.
 
Ya fuera del horno esperaremos unos 10 minutos antes de pasarlas a una rejilla para que acaben de enfriarse. Salen blanditas y van endureciendo según se enfrían.
 
 
 
 
Una vez acabadas calentaremos la mermelada de melocotón (o del sabor que más te guste) hasta que hierva (yo uso el microondas) y le añadimos el gelidificante (gelatina o agar-agar). Dejamos enfriar un rato (no en la nevera).
 
Ponemos una cucharada de mermelada en el centro de la galleta entera. Espolvoreamos con azúcar glas las que tienen agujero y las ponemos con cuidados sobre las que tienen la mermelada y ¡listas!
 
 
Puedes variar su forma interior y su relleno para adecuarla a distintas ocasiones. Van a quedar igual de ricas.
 
 
Ahora solo me falta saber una cosa ¿te gustaron Conchi?
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

domingo, 10 de abril de 2016

Muffins de plátano y Nutella



No, no he estado perdida por ahí. La verdad es que desde que me arreglaron el horno no he parado de darle caña ¡A ver cuando venga el recibo de la luz lo que habrá subido! jejejejejeje
 
Si te pasas por la página de Facebook podrás ver algunas fotos de las últimas tartas que he hecho. También puedes ver que en la barra de arriba tienes una pestaña que dice "Tartas de fondant", ahí las iré poniendo poco a poco.
 
Bueno, hoy traigo una deliciosa receta que es ideal para una merienda en días de frío, acompañada de un té o un chocolate (yo particularmente prefiero lo primero).
 
Esta vez me fui de visita al blog de María Lunarillos, una de las principales blogueras de repostería de España, porque sé que nunca falla.
 
Este es el resultado (con alguna ligera variante)
 
 
 
Y como siempre, son muy sencillos de preparar.
 
Necesitaremos estos ingredientes:
 
4 plátanos (mejor si están maduros)
100 grs. de azúcar blanco
100 grs. de azúcar moreno
80 ml. de aceite de girasol
1 huevo L
300 grs. de harina simple de trigo
3 cucharaditas de levadura en polvo
1 cucharadita de esencia de vainilla (yo uso vainilla en pasta de Home Chef)
1 bote de Nutella
 
Prepararemos el molde que vayamos a utilizar con cápsulas o papeles para muffins. Yo los hice con papel de horno cortado en cuadrados y dándole forma entre dos moldes de aluminio (a ver si preparo el tutorial).
 
Prepalentamos nuestro horno a 180º y nos ponemos manos a la obra.
 
En un bol ponemos los plátanos troceados con el azúcar y los escachamos bien con ayuda de un tenedor o de otro utensilio similar.
 
Añadimos los huevos y batimos con la batidora de varillas.
 
Incorporamos el aceite poco a poco mientras seguimos batiendo y la esencia de vanilla.
 
Por último tamizamos la harina junto a la levadura y también la añadimos a la masa batiendo sólo lo justo hasta que estén bien integrados.
 
Rellenamos las cápsulas o papeles hasta 2/3 de la capacidad del molde y le añadimos una cucharadita de Nutella a cada muffin en su superficie.
 
 
Con ayuda de un palillo la iremos extendiendo por su superficie, desde el centro hacia los bordes.
 
 
Llevaremos al horno durante unos 30-35 minutos (el horno que tengo ahora es un poco más lento que el anterior, así que vigila tus muffins a partir de este tiempo).
 
Cuando estén listos los sacamos del horno y tras 5 minutos de reposo los pondremos sobre una rejilla a enfriarse. No los dejes en el molde más tiempo porque se desprendería el papel.
 
 
¡¡¡¡¡Están taaaaaaaan buenos!!!!!!
 
 
 
 
 
 

 
 

jueves, 18 de febrero de 2016

Trenza de Nutella


 
¡HE VUELTO!
 
¡Por fin puedo volver a publicar!
 
Si, han pasado casi dos meses desde mi última entrada y sólo puedo dar las gracias a todos los que siguen estando ahí a pesar de haber estado "fuera de cobertura".
 
El final del año 2015 y el principio del 2016 han sido algo difíciles y con muchos cambios a nivel personal, que, aunque al final resulten para bien, no dejan de ser cambios y ¡cómo nos cuestan!
 
El caso es que hasta hace un par de días me he visto sin línea de internet en mi casa y ahora que por fin dispongo de ella lo primero que quiero hacer, de las muchas cosas que tengo pendientes, es pasar por el blog y dejarles una nueva entrada.
 
Esta es una de esas recetas que necesitan su tiempo, no tanto por la elaboración sino por los tiempos de espera para el fermento, pero que al final valen muuuuuuucho la pena.
 
Yo suelo ser bastante impaciente a la hora de elaborar cualquier cosa, y me gusta empezar y terminar, pero también es cierto que cuando preparo masas fermentadas me encanta el olor que desprende la levadura en el tiempo de levado. ¿Será porque de manera inconsciente ya anticipo el sabor del resultado? No sé, pero cada día me vuelvo más adicta jejejejeje.
 
¿Quién podría resistirse sino a una delicia como esta? Y, si además es con sabor a Nutella, ya ni te cuento ¿verdad?
 
 
Para prepararla necesitaremos estos ingredientes:
 
Para el fermento:
1 cucharadita de azúcar
1 paquete de levadura seca de panadería
1 cucharada de harina simple de trigo
125 ml. de leche tibia
 
Para la masa:
1 cucharada de azúcar
1/2 kg de harina simple de trigo
125 grs. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
1 huevo grande batido
1 cucharadita de esencia de vainilla
 
Para el relleno:
250 grs. de Nutella
 
Para pincelar:
1 cucharada de leche
2 cucharadas de azúcar
 
Para glasear:
1/2 taza de azúcar glas
1 ó 2 cucharadas de agua
 
Prepararemos el fermento mezclando en un vaso o bol pequeño el azúcar, la levadura y harina y añadiendo luego la leche tibia poco a poco hasta que veamos que están bien disueltos.
 
Tapamos con film transparente y dejamos reposar unos 5 ó 10 minutos.
 
Pasado este tiempo prepararemos la masa poniendo en un bol el azúcar, la harina y la mantequilla troceada en trocitos pequeños. Mezclamos todo bien hasta obtener una textura que nos recuerde a migas de pan.
 
Añadimos el huevo batido, la vainilla y el fermento y seguimos mezclando hasta que obtengamos una masa homogénea. La pasamos a una superficie enharinada y la trabajamos 2 ó 3 minutos más.
 
Le damos forma de bola y la dejamos en un bol untado de aceite. Tapamos con film transparente y dejamos que repose hasta que veamos que dobla su tamaño (aproximadamente una hora a temperatura ambiente).
 
Pasado este tiempo la golpeamos un poco para eliminar el aire y la pasamos otra vez a una superficie enharinada para trabajarla otros 2 ó 3 minutos.
 
Con ayuda de un rodillo extendemos y formamos un rectángulo de unos 40 x 25 cm aproximadamente y lo cubrimos con la Nutella, dejando un borde de 1 cm.  A continuación lo enrollamos sobre sì mismo.
 
Luego realizaremos un corte longitudinal que divida el rollo en dos mitades, pero sin separar uno de los extremos. A continuación formaremos nuestra trenza enrollado una mitad sobre la otra, como si fuera un cordón.
 
 
Lo ponemos sobre una bandeja cubierta con papel de horno y cubrimos nuevamente con film. Dejaremos esta vez en reposo durante unos 30 minutos.
 
Pasado este tiempo habrá vuelto a aumentar de tamaño.
 
Precalentamos nuestro horno a 180º y luego horneamos durante unos 20 minutos o hasta que observemos que empieza a dorarse (no conviene pasarse de tiempo porque se secaría mucho la masa).
 
 
Cuando estén listos los sacamos y pincelamos con la mezcla de leche y azúcar batidos.
 
Cuando haya enfriado prepararemos una glasa simple mezclando el azúcar glas y el agua en una taza y cubriremos con ella nuestra trenza (no debe estar demasiado espesa, si es necesario añadir una cucharadita o más de agua).
 
 
Y ahora ¡a disfrutarla!