miércoles, 19 de octubre de 2016

Bizcocho de calabaza y especias



Si algo me gusta del otoño es el olor de recetas como esta.

Es el mejor momento para usar la calabaza en nuestros dulces. Ya lo saben los que me leen, que me encanta usar esta verdura en los bizcochos porque le aporta una esponjosidad y textura increíbles.

Con ella he preparado bizcochos, bundt cakes, muffins, tortitas, buñuelos, galletas y hasta un roscón de reyes.  Algunas recetas están aún pendientes de publicar, pero esta no podía dejarla para más adelante.



¡Y como no! Prepararla es de lo  más sencillo. Siempre lo digo, pero en esta ocasión es especialmente fácil.

¡Vamos allá!

Estos son los ingredientes:

125 ml. de aceite de girasol o de oliva suave
150 grs. de azúcar moreno
2 huevos L
225 grs. de harina simple de trigo tamizada
1 sobre de levadura en polvo
1/2 cucharadita de cardamomo molido
1/4 cucharadita de clavo molido
1 cucharadita de canela molida
3/4 tazas de puré de calabaza (pincha aquí y te digo como lo hago yo)

Para el glaseado:
1/2 taza de azúcar glas
2 cucharadas de agua
1/2 cucharadita de canela molida

Preparamos el molde que vayamos a utilizar para nuestro bizcocho y ponemos a calentar el horno a 180º.

En un bol ponemos todos los ingredientes y batimos bien. Yo lo hago con la batidora eléctrica, primero a baja velocidad y luego durante unos 2 minutos a velocidad media.

Vertemos en el molde que habíamos preparado y horneamos aproximadamente unos 40 ó 45 minutos.


Cuando esté listo sacamos y dejamos entibiar antes de desmoldar y pasar a una rejilla para que acabe de enfriarse.


Luego preparamos el glaseado poniendo el azúcar y la canela en una taza y añadiendo el agua. Primero una cucharada y luego la otra de a poco, hasta tener la textura necesaria para bañar el bizcocho.


Una vez cubierto estará listo para disfrutarlo.



¡Irresistible!










martes, 4 de octubre de 2016

Berenjenas fritas con miel



Porque no todo van a ser dulces en este blog hoy les traigo una receta salada.

Bueno lo de salada es un decir, porque en realidad viendo el título ya pueden imaginarse que salada, salada no es.

Esta es de las cosas que completa el título del blog, me refiero a las "otras lujurias" jejejejejeje.

Tengo que decir que la berenjena es de las verduras que menos me gusta, y eso que a mi me encantan, aunque con este receta me he reconciliado con ella y ahora la hago de vez en cuando.

La primera vez que la probé así fue en la ciudad de Arucas, de cena con unas amigas. Uno de los platos estrellas de aquel restaurante. y allí mismo les dije, "esto tengo que aprender a hacerlo".

Es muy sencillo de hacer y el resultado no puede ser mejor.

Para prepararlas vamos a necesitar:

Una berenjena (por supuesto)
Sal
Harina simple de trigo
Aceite de oliva para freir
Miel 

Lo primero es cortar la berenjena en rodajas algo gruesas y ponerlas en un bol o plato hondo cubiertas de agua con sal.

Las dejaremos así aproximadamente una hora. Luego escurrimos bien el agua y las secamos.

Cortaremos tiras a lo largo para que se asemejen a unas papas fritas grandes.

Las pasaremos por harina y freiremos en aceite de oliva hasta que estén doraditas.


Colocamos sobre papel absorbente para retirar el aceite sobrante.


Servimos aún calientes y añadimos la miel al gusto de cada uno.



Más fácil imposible.

¿A que te gusta esta forma de comer verduras?








domingo, 2 de octubre de 2016

Galletas de crema (mantequilla) de cacahuetes



Aunque últimamente no tengo demasiado tiempo para publicar nuevas recetas voy a intentar retomar el ritmo y dejar al menos una cada semana.

Hoy les traigo nuevamente una de galletas, esta vez hechas con mantequilla o crema de cacahuete.

Es de esos sabores que, o no te gustan o te encantan, y que puede usarse tanto en recetas dulces como saladas.

También puedes consumirla tal y como lo hemos visto en miles de películas americanas, es decir, untada en el pan. Particularmente esta es la única manera en la que no me gusta.


¿A que se ven deliciosas?

Los ingredientes para elaborarlas son:

100 grs. de mantequilla sin sal (no hace falta que esté a temperatura ambiente)
200 grs. de mantequilla o crema de cacahuete
100 grs. de azúcar moreno
100 grs. de azúcar blanco
1 huevo 
180 grs. de harina simple de trigo
1 cucharadita de esencia de vainilla
1/2 cucharadita de levadura 
1 pizca de sal

Derretimos la mantequilla sin dejar que llegue a hervir (yo lo hago usando el microondas y temperatura media durante un minuto aproximadamente).

La pasamos a un bol y le añadimos la mantequilla de cacahuete mezclándolas bien.

A continuación añadimos los dos tipos de azúcar y batimos hasta que estén bien integrados. Si usamos la batidora de varillas nos ahorraremos mucho tiempo.

A continuación añadimos el huevo y batimos un poco más.

Incorporamos también la esencia.

Tamizamos juntas la harina, la levadura y la sal y las añadimos a la mezcla anterior, batiendo a velocidad media hasta que tengamos una masa homogénea.

Pasamos a una superficie plana y amasamos unos minutos. Formamos una bola y dejamos reposar entre 20 a 30 minutos.

Preparamos la bandeja donde vayamos a hornearlas cubriéndola con papel de horno o con una base de silicona especial para ello.

Tomamos pequeñas porciones y formamos unas bolitas que iremos colocando sobre la bandeja, dejando un espacio entre ellas.

Con ayuda de la base de un vaso, un sello especial para galletas o, como en mi caso, con un mazo para majar la carne, aplastamos las bolitas hasta dejarlas de un espesor de unos 5 ó 6 mm.

Esto es a lo que me refiero:

Las pasamos a la nevera y dejamos que enfríen aproximadamente una hora. Esto se hace para que al hornearlas no pierdan la forma.

Precalentamos nuestro horno a 180º e introducimos nuestras galletas durante unos 10 ó 12 minutos. Ya sabes que cada horno tiene su personalidad y puede variar un poco este tiempo.

Retiramos y dejamos en la bandeja unos 5 ó 10 minutos más antes de pasarlas a una rejilla para que acaben de enfriarse.


Ahora sólo queda disfrutarlas.


¡Pero que buenas estaban!