martes, 21 de marzo de 2017

Mus de gofio



¡Vaya día que llevo!

Hoy el tiempo no me da para nada.

¿No te ha pasado alguna vez que dejas todo organizado de un día para otro y al final todo se trunca?

Eso es lo que me ha pasado. 

Anoche me hice un planning de lo que iba a hacer en el día de hoy: gestiones administrativas a primera hora, compras después, llegar a casa a colocar y preparar el almuerzo, después de comer hacer un curso on line del FOCAD, buscar documentación para un artículo que quiero publicar, hacer un guión de una charla para un congreso... y preparar una entrada de una tarta que llevo tiempo postergando.

Pues de todo eso sólo he podido hacer la mitad, la culpa es toda mía, claro. 

Me voy a comprar y se me pasa el tiempo sin darme cuenta. Me entretengo en la parte de libros echando un ojo a las últimas publicaciones de otras blogueras, me paso por donde están los moldes y estoy otro rato decidiendo si merece la pena comprarme este o aquél (al final no me llevo ninguno), y ya en la zona de alimentación me voy parando en algunos artículos: ¿Me llevaré esta mermelada de calabaza para una receta? ¿Quedarán bien unas cupcakes con estas galletas? ¿Habrán traído ya la crema de speculoos?.

Cuando ya el estómago me ruge pidiéndome algo de comer miro el reloj y veo que son las cuatro de la tarde ¡con razón tenía hambre!, así que me como un sandwich y me tomo un refresco en la dulcería del súper y acabo mi compra (no sin antes pasar por la sección de electrónica) y para casa.

Por supuesto la compra ha sido más copiosa de lo que tenía pensado ayer y tardo algo más en colocar y ordenar todo en la nevera y despensa.

Para cuando acabo ya está bien entrada la tarde y estoy tan casada que sólo me apetece un café y un rato de silloning.

Así que la entrada de la tarta seguirá en la recámara para otro momento. Hoy pondré una cortita para poder tener algo de tiempo para navegar por la web.

Este postre es tan fácil y tan rico que te va a enganchar. 

Yo creo, o al menos espero, que no haga falta ya explicar lo que es el gofio, tan consumido aquí en Canarias pero si aún no lo conoces mira esta otra entrada  de Bizcocho de gofio donde lo explico.


Estos son los ingredientes que vas a necesitar para prepararlo:

500 ml de nata para montar 
2 yemas de huevo
200 ml de leche condensada
4 cucharadas de gofio (yo usé de maíz, o millo como se dice aquí)

En un bol montamos la nata y reservamos.

Aparte mezclaremos la leche condensada con las yemas de huevo y el gofio.

Lo unimos a la nata y mezclamos  hasta que esté todo bien integrado.

Repartimos en los cuencos o vasitos en los que vayamos a servirlo. Yo prefiero poner pequeñas cantidades por aquello de que es mejor quedarme con ganas de repetir a que me "empalague". 


Dejamos reposar en la nevera cubiertos con film un par de horas para que coja la consistencia adecuada y ¡listos!


 ¡Ay, qué rico!