sábado, 13 de mayo de 2017

Tarta de almendras



Ayer se homenajeaba de manera internacional la labor de los profesionales de enfermería. Trabajando como lo hago, en sanidad, me siento parte de este reconocimiento y a la vez quiero transmitir lo orgullosa que me siento de pertenecer a este colectivo.

Sólo quienes nos dedicamos a esto sabemos realmente las dificultades que debemos superar cada día para poder realizar nuestro trabajo, la falta de medios en muchas de las ocasiones y las presiones que se reciben para que todo se haga, y se haga bien, aunque muchas veces no tengas con qué.

También es cierto que en contrapartida, son muchísimas la personas que te demuestran que lo que haces vale la pena y que sienten que les atiendes más allá de lo estrictamente profesional.

¡Olé por todos mis compañeros! Los cercanos y conocidos y los más distantes. 

Dicho esto, pasamos a la receta de hoy.

Esta tarta de almendras es una de las imprescindibles en tu recetario. Es ex-qui-si-ta. Ya verás cuando la pruebes..
Como siempre, su elaboración es bastante sencilla y al alcance de cualquier adicto a la repostería.

Los ingredientes que necesitaremos serán:

1 lámina de masa quebrada
250 grs. de azúcar blanca
100 ml. de agua
Zumo de 1/2 limón o 1 cucharadita de aroma de vainilla
1 cucharada de harina de maíz
2 cucharadas de leche semidesnatada
3 huevos L
30 grs. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
100 grs. de almendras molidas

Además:
100 grs. de almendras fileteadas
2 cucharadas de almíbar 

Lo primero que haremos será preparar la base. Para ello engrasaremos el molde que vayamos a utilizar y lo cubrimos con la lámina de masa quebrada, pinchando el fondo con un tenedor para evitar que se infle durante la cocción.
En un cazo pondremos al fuego el azúcar, el agua y el zumo de limón o la vainilla (dependerá de nuestro gusto) y dejaremos hervir hasta que veamos que el azúcar se ha disuelto formando un almíbar. Reservaremos dos cucharadas para luego dar brillo a la tarta.

En un bol mezclaremos la harina de maíz y la leche hasta diluirla y le añadiremos los huevos, uno a uno, batiendo bien cada vez.

Añadimos el almíbar a la mezcla y volcamos en el cazo para poner a fuego suave, revolviendo continuamente hasta que veamos que ha espesado.

Retiramos del fuego e incorporamos la mantequilla y posteriormente la almendra molida.

Vertemos esta mezcla sobre la base de masa quebrada que teníamos preparada y  cubrimos con las almendras fileteadas.
Llevamos al horno, precalentado, a 180º y durante unos 40 minutos aproximadamente, o hasta que veamos que los bordes empiezan a estar doraditos.

Cuando esté lista retiramos y pincelamos con el almíbar que habíamos reservado.
Dejaremos enfriar antes de probarla para que tenga la textura adecuada.
¿Ves? Es sencilla y además increíblemente deliciosa. Garantizado.








viernes, 5 de mayo de 2017

Caracoles de canela y pasas



Acaba de terminar el mes de abril, que para mi trajo un aniversario muy especial. Se cumplieron dos años desde el día en que decidí dar el paso y aprender a bailar ritmos latinos.

¿Realmente es algo a celebrar de una manera especial? 

Pues si, en mi caso lo es. Aprender a bailar era una de las asignaturas que tenía pendientes desde siempre. Yo ya estoy en una edad en la que puedo decidir qué cosas hacer en mi tiempo libre, sobre todo por eso, porque dispongo de él.

Es una de las mejores decisiones de mi vida. No podía pensar que bailar fuera a darme tantas satisfacciones. No sólo mejora tu estado de ánimo y tus relaciones sociales, sino que además contribuye a mantenerte física y cognitivamente activo. 

Ha cambiado mi apariencia, mi entorno de ocio, el tipo de música que escucho y, sobre todo, ha multiplicado de manera extraordinaria el número de amigos y conocidos con mis mismas inquietudes.

En este mundillo he descubierto a personas extraordinarias, mujeres y hombres que a pesar de haber tenido una vida difícil no han dejado de sonreír y regalan a los demás sus sonrisas cuando nos vemos. Otros de los que apenas sé nada, pero con los que igualmente disfruto cuando coincidimos.

Hace unas demanas volví a la academia donde empecé a dar mis primeros "pasitos". Eliberto y Yesenia celebraban su segundo año dando clases. Mis primeros profesores y los culpables de que yo tenga esta pasión. Fue su aniversario y también el mío. Aún queda mucho por aprender, es más, creo que esto no acabará nunca porque, el baile, como todo, evoluciona y cambia, se fusiona con nuevas tendencias y otros estilos, y eso es enriquecedor.

Fue bonito compartir la tarde con algunos de sus antiguos alumnos y con los actuales. Y cómo no, también fue estupendo prepararles la tarta de tres chocolates que querían. ¡Felicidades chicos!

Estos son ellos y esta su tarta de aniversario, pero hoy lo que quiero dejarles es algo tan "enrollado" como lo son ellos.

Estos deliciosos caracoles de canela y pasas, que están increiblemente buenos.


Aunque a simple vista parezca que dan mucho trabajo son realmente sencillos de preparar. ¡Vamos con la receta!

Los ingredientes que necesitaremos serán:

225 grs. de harina simple de trigo
1 sobre de levadura seca rápida
25 grs. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
1 huevo
125 ml. de leche
1/2 cucharadita de sal fina

Para el relleno:
50 grs. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
2 cucharaditas de canela en polvo
50 grs. de azúcar monera
50 grs. de pasas sin semilla

Prepararemos el molde que vayamos a utilizar engrasándolo.

En un bol tamizaremos la harina y la sal y posteriormente la levadura mezclando todo bien.

Añadiremos la mantequilla troceada y ayudándonos de una cuchara de madera lo trabajaremos hasta obtener una textura similar al pan rallado.

Batimos el huevo y lo incorporamos, así como la leche. Mezclamos todo bien hasta obtener una masa algo pegajosa y lo dejamos en un bol engrasado y tapado con film transparente durante 1 hora, o hasta que veamos que a fermentado hasta doblar su volumen.

Pasado este tiempo golpearemos la masa para extraerle el aire y la amasamos unos minutos sobre una superficie enharinada.

Con ayuda del rodillo extenderemos la masa hasta formar un rectángulo de unos 30 x 25 cm.

Preparamos el relleno mezclando en un bol la mantequilla, la canela y el azúcar hasta que tenga el aspecto de una crema y lo extendemos sobre la masa dejando un borde de unos 2 cm.

Rehidratamos las pasas (yo las pongo en una taza con un poco de agua durante un minuto o minuto y medio en el microondas). Las colamos y distribuimos por encima de la pasta.


Enrollamos sobre el lado más ancho presionando suavemente y la cortamos en unas 12 rebanadas.


Colocamos sobre la bandeja que preparamos un poco separadas entre sí y dejamos que repose, tapadas, durante media hora. aproximadamente.
Cuando veamos que han aumentado su tamaño precalentamos el horno a 180º y horneamos posteriormente durante 20 ó 30 minutos, o hasta que veamos que empiezan a dorarse.

Podemos "pintarlas" con un poco de jarabe de arce o almíbar o, como yo hice, con un glaseado de canela preparado con una taza de azúcar glas, 1/2 cucharadita de canela molida y 2 ó 3 cucharadas de agua.

Mezclamos el azúcar y la canela y añadimos el agua, poco a poco, hasta obtener una textura adecuada que nos permita pincelar los rollitos.
Dejamos enfriar, si puedes, y ¡a disfrutarlos!.
Cuéntame si los haces.