lunes, 29 de junio de 2015

Tarta de peras




Ufff, vaya semanita de trabajo que llevo. Mira que me gusta trabajar de noche, pero tres en una semana se hacen notar y si además en medio te pegas una juerguilla que te deja agujetas de tanto baile, ¡vamos, ni te cuento!
 
¿Qué si me gusta bailar? Me apasiona. Hace unos meses me decidí, después de tanto tiempo posponiéndolo, que iba a aprender a bailar salsa, bachata y algún que otro baile latino.
 
Lo cierto es que lo que más me cuesta es dejarme llevar, y es que siempre lo digo, después de muchos años reivindicando la igualdad y ahora van y me dicen, "Carmen, tú no pienses, sólo déjate llevar y que el chico haga el trabajo duro". Se dice pronto... jejejejeje. ¡Si es que soy una mandona!
 
El caso es que ya voy cogiéndole el puntillo y vamos avanzando. ¿El mérito? De mis profesores, una pareja encantadora que bailan estupendamente. Aquí tienes la prueba:
 
 
Hombre, yo no me muevo como Yesenia, ¡qué más quisiera!, pero dame tiempo, muuuuuucho tiempo jejejejejeje.
 
A mí se me da mejor la repostería y estoy todo el día trasteando en la cocina.
 
En esta ocasión te traigo una receta de una tarta que preparé para aprovechar unas peras que tenía y que estaban pidiendo que se las comieran ya.
 
 
La textura me recuerda a la de un flan, pero sin llegar a serlo, por lo que resulta muy refrescante.
 
Como siempre, la elaboración es muy sencilla y los ingredientes de lo más común. Son estos:
 
5 ó 6 peras maduras
3 yogures naturales
4 huevos L
150 grs. de azúcar
70 grs. de harina de maíz
1 cucharada de mermelada (yo utilicé de kiwi que es la que tenía a mano, pero puede ser de melocotón, albaricoque o similar)
 
Preparamos el molde que vayamos a utilizar engrasándolo y precalentamos nuestro horno a 180º.
 
Pelamos 4 peras, le quitamos las semillas y cortamos en trozos. Las ponemos en una licuadora junto a los yogures, los huevos, el azúcar y la harina de maíz y batimos hasta obtener una mezcla homogénea. Si no tienes licuadora puedes ponerlos en un bol y batirlos con la batidora de brazo (no la de varillas). No debemos pasarnos en el tiempo, sólo lo justo para que las peras se muelan y se mezcle todo bien.
 
 
 
Vertemos la mezcla obtenida en el molde y cubrimos con el resto de las peras peladas y cortadas en láminas cuidando de que no se hundan.
 
 
Llevamos al horno y horneamos a 180º durante 55 ó 60 minutos.
 
Cuando veamos que está cuajada y empieza a dorarse, apagamos el horno y la dejamos dentro, con puerta entreabierta unos 15 minutos más.
 
Pasado este tiempo, retiramos y dejamos que enfríe completamente.
 
 
Calentamos la mermelada ligeramente en el microondas para que sea más fácil de utilizar y pintamos con ella la superficie de la tarta.
 
 
Llevamos a la nevera hasta que vayamos a comerla.
 
Es bastante ligera y la gran dificultad que tiene es que aguantes las ganas para no repetir, repetir, repetir...
 
Y ahora, me voy a practicar un ratito a ver si se me van pasando las agujetas. ;-)
 
 
 
 
 
 
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martes, 23 de junio de 2015

Muffins de plátano y chips de chocolate



¿Te gusta el plátano?
 
Yo creo que entre las personas que conozco, y son bastantes, hay muy pocas a las que no les guste esta fruta.
 
Y no es por hacer publicidad, pero los de Canarias son los mejores, ya sabes, los de las manchas. En especial los pequeños, que son más dulces.
 
Yo suelo comprarlos verdes y los dejo madurar de forma natural. Duran mucho más y saben diferente, muchísimo mejor, te lo garantizo.
 
En casa no faltan y los comemos de muchas formas distintas. Fritos acompañando el arroz, machacados con gofio o galletas, en buñuelos, en batidos y por supuesto, tal cual, como postre o tentempié.

Nos los llevamos a la playa, al campo, cuando hacemos deporte o si vamos a trabajar.

Como decía aquella canción El plátano, es sensacional, tan sano y fácil de pelar, tan rico y lleno de vitalidad, ¡caramba! qué bueno que está, no hay ninguna otra fruta igual y a mí me gusta una bestialidad
 
¿Queda claro que soy plátanofan? Si revisas el blog verás que ya he puesto alguna receta en donde son protagonistas principales, como en la que traigo hoy.
 
Estos muffins son una delicia y perfectos para el desayuno o la merienda.
 
 
Si te animas a prepararlos vas a necesitar:
 
3 plátanos maduros (de Canarias, claro)
150 grs. de azúcar blanca
80 grs. de azúcar moreno
1 huevo L
80 ml. de aceite de girasol
2 cucharaditas de extracto de vainilla
300 grs. de harina simple de trigo
1 cucharadita de levadura en polvo
1 cucharadita de bicarbonato
100 grs. de pepitas de chocolate negro

Lo primero que haremos será poner a calentar nuestro horno a 180º y poner las cápsulas de muffins en el molde.

En un plato pondremos los plátanos y los trituramos con un tenedor hasta hacerlos puré.

Aparte pondremos en un bol las dos clases de azúcar y el huevo y los batimos hasta que estén espumosos.

Añadimos el aceite poco a poco sin dejar de batir así como la vainilla y el puré de plátanos.

Tamizamos juntos la harina, la levadura y el bicarbonato y lo añadimos a la mezcla anterior.

Por último incorporamos las pepitas de chocolate y revolvemos con una cuchara para distribuirlas bien.

Llenamos los moldes hasta los 3/4 de su capacidad y los llevamos al horno a 180º durante unos 20 ó 25 minutos (ya sabes, cada horno es un mundo).

Cuando estén listos los sacamos y dejamos enfriar 5 minutos antes de quitarlos del molde y pasarlos a una rejilla para que acaben de enfriarse.


¡Y a disfrutarlos!

Bueno Conchi, aquí está la receta que me pedías. Espero que me mandes las fotos cuando los prepares (y se me das uno para probar mejor que mejor jejejejejejeje)


Y ya saben, hay que consumir plátanos de nuestras islas, de Canarias, por supuesto.






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domingo, 21 de junio de 2015

Molinillos de hojaldre y Nutella




¡Y llegó el verano!
 
Hoy comienza oficialmente el verano del 2015, aunque viviendo donde yo vivo ya hace un tiempito que la gente ha empezado a ir a la playa y hasta he visto ya algunos con un bronceado de envidia.
 
Yo sigo igual de blanquita, la playa no es  mi debilidad. Lo sé, viviendo en Canarias no tengo perdón, y por eso este año me he propuesto ir y hasta coger algo de color.
 
Recuerdo que cuando era pequeña (ya hace muuucho), por esta época era habitual que los fines de semana cogiéramos los bártulos y, cargados hasta arriba, nos subiéramos toda la familia en la guagua para irnos hasta la Playa de las Alcaravaneras.
 
Allí nos reuníamos con tíos y primos y pasábamos el día ¡qué buenos momentos!
 
Hubo épocas en las que incluso te dejaban poner la caseta y mis padres hicieron una enorme en color blanco. ¡Menudas siestas te podías pegar allí!
 
Los mayores solían jugar a las cartas, al "subastado" y los niños hacíamos lo normal, nadar haciendo carreras, dar volteretas en el agua, tirarnos desde las piedras, jugar en la arena o tumbarnos a broncearnos (ni protección ni nada, que el sol no era tan agresivo entonces).

¡Qué bien sabían esos bocatas sentados en la arena y mirando al mar!

Me parece que sí, que este año volveré a reconciliarme con la playa. ¡Va a ser genial llevarme a mi nieta!

Y para los golosos que no quieran perder mucho tiempo en la cocina esta receta es perfecta.

Se tarda más en leer esta entrada que en prepararla y "volarán" de la bandeja.


Más fácil, imposible

Ingredientes:

1 lámina de hojaldre
1 bote pequeño de Nutella (no vale comprar el grande para ir comiendo cucharadas mientras preparas la receta)
1 huevo
1 poco de azúcar glas para espolvorear

Ponemos a calentar nuestro horno a 180º y cubrimos una bandeja con papel vegetal.

Extendemos la lámina de hojaldre y la cortamos en cuadrados. El tamaño dependerá de cómo de grande los prefieras. Yo los hice de unos 8 cm. por cada lado aproximadamente.

Realizamos unos cortes en cada cuadrado como se indica en la foto y le pondremos en el centro una cucharada de Nutella


Doblamos las puntas hacia el centro para formar los molinillos y colocamos sobre la bandeja que hemos preparado.

Batimos el huevo y pintamos con él nuestros molinillos.

Horneamos durante unos 20 minutos o hasta que veamos que están empezando a dorarse.

Dejaremos enfriar antes de quitarlos de la bandeja.

Por último los espolvoreamos con un poco de azúcar glas.



¡Listos! Si los guardas bien a lo mejor no los encuentran y te queda alguno para la merienda ≧◠‿◠≦✌







Versión para imprimir
https://sites.google.com/site/dulcespecadosyotraslujurias/molinillos-de-hojaldre-y-nutella
 
 
 
 


 

lunes, 15 de junio de 2015

Rollitos de lemon curd (crema de limón)




 
Hay que ver cómo pasa el tiempo. Han pasado algo más de dos meses desde mi última entrada. ¡No saben las ganas que tenía de volver a publicar!
 
Lo cierto es que han sido unos meses bastante complicados. Mi marido ingresó por problemas cardiacos y estuvo en el hospital justo un mes. Como las cosas cuando vienen no suelen venir solas, coincidiendo con ello tuve que prepararme para presentarme a una oposición para poder mantener mi trabajo (aprobé, por cierto jejejeje).
 
De cualquier manera, ya estoy de  nuevo con las pilas puestas y con ganas de enseñarles las cosas que he hecho  en este tiempo, que son bastantes.
 
Para empezar, les propongo hacer esta receta de rollitos de limón.
 
 
Para mí esta es la mejor masa y la manera más fácil de preparar unos rollitos, ya sean de limón como en este caso o de chocolate, canela o lo que más te apetezca.
 
Queda una textura perfecta y se mantiene fresca más tiempo que otras que he probado.
 
No te asustes por los ingredientes, es mucho menos complicado de lo que parece.
 
¡Vamos allá!
 

 
Empezaremos preparando el fermento. Es tan sencillo como poner la levadura el azúcar y la harina en un cuenco pequeño e ir agregando poco a poco la leche tibia, revolviendo para que se disuelvan bien.
 
Tapamos con film transparente y dejamos reposar unos  5 minutos o hasta que veamos que tiene aspecto espumoso.
 
Mientras podemos ir engrasando el molde que vayamos a utilizar.
 
Ahora vamos con la masa.
 
En un bol pondremos la harina, la mantequilla cortada en cuadraditos pequeños y el azúcar y mezclamos (a mano o con batidora adecuada) hasta que tenga una textura migosa.
 
Añadimos el huevo ligeramente batido, la ralladura de limón y el fermento de levadura y seguimos mezclando hasta obtener una masa homogénea.
 
La pasamos a una superficie enharinada y la trabajamos unos dos minutos más.
 
Le damos forma de bola y la pasamos a un bol untado de aceite. La tapamos con film transparente y dejamos fermentar durante aproximadamente una hora (no va en la nevera), o hasta que veamos que ha aumentado bastante de tamaño.
 
Pasado este tiempo la golpeamos un poco para eliminarle aire y volvemos a volcarla sobre una superficie enharinada trabajándola otros 2 minutos.
 
Con ayuda del rodillo la extendemos formando un rectángulo de unos 40 x 25 cm. aproximadamente.
 
Cubrimos con la crema de limón dejando un margen de 1 cm. en los bordes y la enrollamos por la parte más ancha (longitudinalmente).
 
Cortamos el rollo en ocho trozos de unos 5 cm de ancho y los colocamos  en el molde que habíamos preparado. Deben quedar algo separados y con las junturas hacia adentro. Los aplastamos ligeramente y los tapamos con film transparente, dejándolos nuevamente en reposo unos 30 minutos para que vuelvan a crecer.
 
¿Ves la diferencia?
 
Precalentamos el horno a 180º y luego horneamos nuestros rollitos unos 20 minutos a esa temperatura, o hasta que veas que están algo tostados.
 
Preparamos el lustre mezclando la leche y el azúcar y los pintamos recién salidos del horno.  
Cuando se hayan enfriado mezclamos el azúcar glas con el zumo de limón (añadirle un poco más si hiciera falta) y vertemos esta glasa sobre los rollitos.
 
¡Y ya los tenemos listos para degustar!
 
No dejes de prepararlos porque te van a encantar y atrévete a experimentar cambiando el relleno. Te los van a pedir continuamente.
 
Qué, ¿te vas a enrollar?
 
 
 
 
 
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