lunes, 30 de noviembre de 2015

Flores de alfajores

 
 
Acabamos este mes de noviembre con una receta que es ideal para preparar con niños y disfrutar de una tarde divertida con ellos. Mira qué colorido
 
 
Y si, volvemos a amasar y a usar el horno que con el fresquito que he pasado estos últimos días ya me apetecía.
 
Y es que este pasado fin de semana viajamos mi hijo y yo a Madrid. No fue por pasear, aunque algo si pude hacer el sábado noche. Fue una reunión de trabajo con otros psicólogos muy, pero que muy intensa y provechosa.
 
¡Con las ganas que tenía de ver el alumbrado navideño de este año! Apenas pude ver unas cuantas calles, pero lo primero es lo primero. Eso sí, conocí a unos colegas tremendamente trabajadores e implicados en la atención a los mayores, que es mi otra gran pasión.
 
Aquí me ves, bien abrigadita jejejejeje.


Esta receta es muy sencilla y la descubrí en el canal Mis pastelitos, de una chica mejicana simpatiquísima. Échale un vistazo a sus vídeos. Tiene muchas ideas divertidas y llenas de color.
 
Para preparar estos alfajores necesitaremos:
 
120 grs. de harina simple de trigo
150 grs. de harina de maíz
90 grs. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
100 grs. de azúcar glas
1 huevo grande + 1 yema extra
1/4 cucharadita de bicarbonato de sodio
1/2 cucharadita de levadura en polvo
la cáscara rallada de 1 limón
1 cucharada de esencia de vainilla.
Dulce de leche
Coco rallado
Colorantes
 
Ponemos en un bol el azúcar, la mantequilla y el bicarbonato y batimos bien.
 
Añadimos el huevo y la yema y seguimos batiendo un poco más.
 
Incorporamos la vainilla y la ralladura de limón mezclando bien.
 
Tamizamos juntos la harina de trigo, la de maíz y la levadura y lo añadimos a lo anterior mezclando bien hasta obtener una masa que no se nos pegue.
 
Envolvemos en film transparente y lo llevamos a la nevera aproximadamente media hora.
 
Sacamos de la nevera y dividimos en tantos trozos como colores queramos utilizar.
 
Teñimos cada trozo de un color y preparamos la bandeja que vayamos a usar con papel de hornear o un tapiz de silicona. También ponemos a precalentar nuestro horno a 160º.
 
Estiramos la masa con un rodillo, espolvoreando un poco de harina en la superficie para evitar que se pegue, dejándola con espesor aproximado de medio centímetro.
 
Cortamos con un cortador de galletas (en este caso en forma de flores) y ponemos en la bandeja dejando espacio entre ellos, ya que crecerán un poco.
 
Horneamos a 160º durante unos 10 minutos. Cuando estén listas retiramos del horno y esperamos unos cinco minutos antes de pasarlas a una rejilla para que acaben de enfriarse.
 
 
Ya sólo queda untar con dulce de leche una de las galletas y unirle otra a modo de sándwich. Apretamos un poco y rebozamos los bordes en coco rallado.
 
En vez de coco pueden ser bolitas o fideos de colores, lo que prefieras.
 
Y ahora sólo queda disfrutarlas.
 
 
Ricas y bonitas, qué más se puede pedir?
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

jueves, 26 de noviembre de 2015

Tarta de queso y Petit Suisse



Y seguimos haciendo postres sencillos sin tener que meter las narices en el horno (jejejejeje)

Hoy toca caprichito.

¿Qué por qué digo esto? Porque esta tarta es uno de los caprichos dulces de mi querida y golosa hija.

Y cómo negarle a un hijo algo así?

Que conste que ya la he hecho varias veces y aún no la he probado, como mucho he rebañado un poco el cazo y uummm, está de-li-cio-sa.


Los ingredientes que necesitaremos serán:
 
Para la mouse:
 
200 grs. de queso crema (tipo Philadelphia)
12 Petit Suisses (en este caso eran de fresa)
200 grs. de nata para montar
200 grs. de azúcar
6 láminas de gelatina
Mermelada de fresa (al gusto)
 
Para la base
 
1 paquete de galletas Oreo
60 grs. de mantequilla 
 
Preparamos un molde desmoldable cubriendo la base con papel de horno.
 
Molemos las galletas y las mezclamos con la mantequilla fundida.
 
Extendemos esta mezcla en la base del molde y llevamos a la nevera.
 
Mientras preparamos la mouse.
 
Ponemos a rehidratar la gelatina en agua fría.
 
En un bol mezclamos el queso con los Petit Suisses y reservamos.
 
Ponemos en un cazo la nata y el azúcar y calentamos.
 
Cuando esté a punto de hervir lo retiramos del calor, escurrimos la gelatina y la añadimos removiendo bien hasta que se disuelva totalmente.
 
Volvamos la nata sobre el queso y batimos hasta obtener una mezcla homogénea.
 
Sacamos el molde de la nevera y, con ayuda de una cuchara, vertemos la mouse.
 
Dejamos enfriar y llevamos a la nevera para que cuaje durante unas tres o cuatro horas.
 
Por último calentaremos unos segundos en el microondas la mermelada y la extendemos sobre la tarta ya cuajada y volvemos a llevar a la nevera un poco más.
 
 
La próxima vez que la haga un trozo se va a quedar en casa, bueno, o dos jejejejejeje.












lunes, 23 de noviembre de 2015

Panacota de fresa



Aunque ya se acerca el invierno y lo que apetece es encender el horno este postre me parece una, no buena, sino buenísima opción para remate de una fabulosa cena de Navidad o Fin de Año.
 
Recetas como esta son las que me hacen creer, cada vez más, en la magia que se esconde en una cocina. ¿O me vas a decir que no es mágico que con poco más de 3 ó 4 ingredientes podamos elaborar algo tan delicioso como esto?
 
Y además, es tan, tan pero tan fácil de hacer que es irresistible.
 
 
Estos son los ingredientes que necesitamos:
 
500 ml. de nata para montar
250 ml. de leche (yo uso semidesnatada)
40 grs. de azúcar
10 grs. de azúcar avainillada
4 hojas de gelatina
2 cucharaditas de fresa en pasta (yo uso de Home Chef)
 
Sirope de fresa (opcional)
 
Ponemos en remojo las hojas de gelatina en agua (mejor fría) para que se rehidraten.
 
En un cazo ponemos al fuego la nata con la leche y el azúcar y dejamos que caliente, removiendo de vez en cuando pero sin que llegue a hervir.
 
Retiramos del calor, escurrimos la gelatina y la mezclamos hasta que se haya disuelto completamente en la mezcla.
 
Por último añadimos la pasta de fresa y revolvemos. Si te gusta con más sabor puedes ponerle un poco más.
 
 
Cubrimos el fondo del molde que vayamos a utilizar con un poco de sirope de fresa y, con ayuda de una cuchara repartimos la mezcla.
 
 
Dejamos enfriar y llevamos a la nevera unas tres o cuatro horas, hasta que cuaje completamente.
 
Desmoldamos en el momento de servir y ¡a disfrutarla!
 
 
Si es que está bueníiiiiiiiisima.
 
¿Se nota que es uno de mis postres favoritos?