viernes, 18 de diciembre de 2015

Galletas de jengibre y miel




¡Ahora sí que llegó la Navidad a mi cocina! (Bueno, y a mi blog. Le  he cambiado el fondo para decorarlo un poco ¿te gusta?)
Y ¿es que hay algo más típico de estas fechas que unas galletas de jengibre?
Es todo un gusto para los sentidos prepararlas.

Para el olfato porque desde que empiezas a elaborar la masa hasta que se hornean el aroma que desprenden se va haciendo cada vez más intenso y va impregnando todo el ambiente.
Si además te tomas un rato para decorarlas serán un placer también para la vista
Y si hablamos del gusto ya ni te cuento, porque están sencillamente de-li-cio-sas.
Puedes prepararlas con los más pequeños de la casa que lo pasarán bomba amasando, cortando y decorando ¿y si se convierte en una tradición? ¡Yo me apunto!
Ingredientes que necesitamos:
Para las galletas:
175 grs. de mantequilla a temperatura ambiente
100 grs. de azúcar moreno
1 huevo L
100 grs. de miel de caña (puedes sustituirla por miel de abejas)
1 cucharada de jengibre molido
1 cucharada de canela molida
1/4 cucharadita de clavo molido
1/2 cucharadita de nuez moscada
450 grs. de levadura simple de trigo
1 cucharadita de levadura en polvo
1/2 cucharadita de sal
Para la decoración con glasa:
250 grs. de azúcar glas
1 clara de huevo
1/2 cucharada de agua o zumo de limón
En un bol batimos la mantequilla con el azúcar hasta obtener una pasta (un truquillo que yo utilizo es moler el azúcar en un molinillo para el café para que quede como el azúcar glas). Queda la masa más fina.
Añadimos el huevo y batimos hasta integrarlo e incorporamos la miel.
Aparte tamizamos la harina, la levadura, la sal y las especias y las añadimos a la mezcla de mantequilla mezclando con una cuchara de madera o con la batidora y las varillas de amasar.
Cuando tengamos una masa algo compacta amasaremos un poco más con las manos para que quede homogénea.
La envolvemos en film transparente y lo llevamos a la nevera aproximadamente media hora.
Pasado este tiempo dividimos la masa en dos y estiramos entre dos hojas de papel de hornear a un grueso aproximado de 5 mm. Yo ahora tengo un rodillo especial con diferentes medidas pero puedes usar dos tiras de madera (mira el truco 4).
Cortamos las galletas usando los moldes que más nos gusten y las vamos colocando en bandejas cubiertas con papel de horno (puede ser la misma bandeja donde las vayas a hornear) y las volvemos a colocar en la nevera unas dos horas (o en el congelador unos 20 minutos). Esto hará que la galleta no se deforme al hornearla y quede más perfecta.
Precalentaremos a 180º y horneamos nuestras galletas durante unos 10 minutos. Sacamos y dejamos entibiar en la bandeja antes de pasarlas a una rejilla para que acaben de enfriarse.
Para decorarlas puedes preparar una glasa. mezclando el azúcar, la clara de huevo y el agua o el zumo. Puedes incluso teñirla de diversos colores.
¡A divertirse!
 


lunes, 14 de diciembre de 2015

Bundt Cake de calabaza y naranja


Que sí, otra vez una receta con calabaza. Si es que no me canso de probar recetas con ella.
 
¿Cómo no voy a hacerlo si es que quedan espectaculares?
 
El bundt cake de hoy me lo llevé enterito al trabajo en el turno de noche. Para que te hagas una idea en ese turno somos cinco personas trabajando hasta las ocho de la mañana (¿te dije que trabajo en un hospital?)
 
Pues bien, al final del turno quedaba algo menos de un cuarto. ¡Qué bueno estaba!
 
 
La calabaza da a los bizcocho una textura diferente, más esponjosa. Por eso me gusta tanto. ¿No se nota?
 
La receta es de La Cocina de Fabrisa, a la que acabo de descubrir, de casualidad y de la que puedo decir que me he enamorado (en el mejor sentido de la palabra). Ha sido un flechazo en toda regla. Unas recetas y unas fotos increíbles. Dan ganas de coger un avión derechitos a Galicia y plantarte en su puerta. Y además nacida en Uruguay, como yo. ¿Qué más puedo decir? Nada, ve y compruébalo tú mismo.
 
Para poder preparar esta delicia he necesitado:
 
4 huevos L
150 ml. de aceite de girasol o de oliva suave
Ralladura de una naranja grande
100 ml. de zumo de naranja
80 grs. de queso crema
300 grs. de puré de calabaza (pinchando verás como lo hago yo)
300 grs. de azúcar
300 grs. de harina
1 y 1/2 sobre de levadura en polvo
 
Para el glaseado:
1 taza de azúcar glas
2 ó 3 cucharadas de zumo de naranja
Unas gotas de colorante naranja
 
Lo primero que haremos será preparar el molde que vayamos a usar engrasándolo y poner a precalentar nuestro horno a 190º.
 
En un bol batimos las yemas (previamente separadas de las claras) con el azúcar hasta que estén espumosas.
 
Añadimos el queso y el aceite y seguimos batiendo.
 
Incorporamos el zumo y la ralladura de naranja mezclándolo bien y a continuación el puré de calabaza.
 
Tamizamos juntas la harina y la levadura y lo añadimos a la mezcla anterior en varias veces y evitando batir demasiado, sólo lo justo para integrarla.
 
Batimos las claras a punto de nieve firme y las añadimos a la mezcla anterior, sin batir, con movimientos envolventes para evitar que se bajen.
 
 
Echamos la masa en el molde y horneamos a 180º  durante unos 40 ó 45 minutos, eso depende de cada horno. Yo pasada media hora de cocción lo cubrí con papel de aluminio para que no se tostase demasiado. Si has de hacerlo recuerda NO ABRIR EL HORNO hasta pasado este tiempo. Se podría ir todo el trabajo al traste.
 
Cuando este listo retiramos y dejamos entibiar antes de desmoldarlo y pasarlo a una rejilla para que acabe de enfriar.
 
 
Preparamos en glaseado poniendo el azúcar glas en una taza (no hace falta tamizarlo) y añadiendo el zumo de naranja necesario para obtener un glaseado espeso pero no demasiado líquido. Es mejor empezar con 2 cucharadas de zumo y luego ir añadiendo una cucharadita más cada vez hasta que lo tengamos a punto.
 
 
Si queremos le ponemos una gotita de colorante naranja. Yo lo uso habitualmente en gel.
 
Cubrimos el bizcocho con él y dejamos que solidifique.
 
 
Y ya sólo queda partirlo y compartirlo.
 

Verás como se convertirá en una de tus recetas favoritas.
 
¡Éxito asegurado!













jueves, 10 de diciembre de 2015

Cupcakes de Ferrero Rocher con crema de Nutella



Yo no sé por qué pero estos bombones ya forman parte de mis recetas de Navidad cada año.
 
Bueno, sí que lo sé. De una manera o de otra están presentes porque están buenísimos y además son ¡mis favoritos!
 
Ya he comentado que el chocolate no es mi primera opción a la hora de decidir qué tipo de dulces prefiero comer, pero eso no quiere decir que no me guste.
 
El sabor combinado de la Nutella y las avellanas hacen que cuando llega el otoño esté pendiente de que aparezcan en el supermercado. Luego ya es pecar y pecar repetidas veces y, claro, para evitar comerme una caja entera yo solita voy buscando recetas para compartir.
 
Y ¡vaya si he compartido! En esta semana he tenido que preparar la receta tres veces, y caerá aún alguna más.
 
Que no, que no exagero. Tú hazla y luego me cuentas. Verás que no te engaño ni un poquito.
 
 
Para prepararlos vamos a necesitar:
 
Cucpcakes:
120 ml. de nata para montar 35% materia grasa
20 ml. de miel de caña
1 huevo L
80 ml. de aceite de girasol o de oliva suave
120 grs. de azúcar moreno
1 cucharadita de esencia de vainilla (yo uso vainilla en pasta de Home Chef)
120 grs. de harina simple de trigo
15 grs. de cacao en polvo sin azúcar
2 cucharaditas de levadura en polvo
1 pizca de sal
60 ml. de agua
24 bombones Ferrero Rocher (o alguno más para ir picando jejejeje)
 
Almibar:
1/2 vasito de agua
1 vasito de azúcar
1 cucharadita de Nutella
 
Buttercream (Crema de Nutella):
150 grs. de azúcar glas
150 grs. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
3 cucharadas grandes de Nutella
 
No te asustes, parece un poco complicado por la cantidad de ingredientes pero no lo es.
 
Lo primero es poner a calentar nuestro horno a 180ª y preparar el molde para las magdalenas con las cápsulas de papel.
 
En un bol ponemos la nata, la miel, el huevo, el aceite el azúcar y la vainilla y lo batimos todo muy bien. Yo uso la batidora de varillas.
 
Aparte tamizamos la harina, la levadura, el cacao y la sal y lo añadimos a la mezcla anterior.
 
Por último incorporamos el agua y batimos bien.
 
Ponemos un poco de esta mezcla en cada una de las cápsulas y a continuación ponemos un bombón en cada una.
 
 
Luego repartimos el resto de la mezcla cubriendo los Ferreros y los llevamos al horno durante unos 18 - 20 minutos. Esto dependerá de cada horno.
 
Mientras preparamos el almíbar poniendo los ingredientes en un cazo a fuego y dejando que hiervan durante unos minutos para que reduzca y espese un poco. Dejamos enfriar.
 
Cuando los cupcakes estén hechos sacamos del horno e inmediatamente los pintamos con el almíbar, sacamos del molde y ponemos a enfriar sobre una rejilla. Es importante que no enfríen en el molde porque si no la humedad hará que las cápsulas se despeguen.
 
Aprovechamos y en este tiempo preparamos la crema.
 
Ponemos la mantequilla en un bol y batimos con la batidora de varillas.
 
Añadimos el azúcar glas tamizada y poco a poco, batiendo bien para que se integren los ingredientes.
 
Por último incorporamos la Nutella y batimos un poco más. Reservaremos en la nevera.
 
Cuando los cupcakes estén fríos pondremos la crema en una manga pastelera con la boquilla que más nos guste utilizar (yo en este caso usé la 1M de Wilton, de estrella abierta), y los cubrimos con ella.
 
 
Rematamos con un Ferrero Rocher en cada una.
 
¿Son o no son una tentación?
 
 
¡Si es que no se puede estar más bueno!